Acompañar a empresarios deportivos chinos a visitar el Club de Fútbol de Las Rozas ha sido una experiencia estratégica con mucho potencial. El fútbol es uno de los puentes más poderosos entre culturas, y estas visitas permiten que ambos lados vean más allá del deporte como espectáculo: es un terreno para la inversión, el desarrollo de academias y la internacionalización de clubes.
Desde la Cámara Hispano-China, mi papel fue de mediación activa: facilitar las reuniones, traducir las expectativas de los empresarios chinos y mostrar la estructura, la pasión y los valores del club. Creo firmemente que clubes como el de Las Rozas pueden beneficiarse enormemente de capital o colaboraciones asiáticas, no solo por recursos, sino por nuevas formas de entrenamiento, patrocinios y proyección global.
Además, esta visita representa para mí la oportunidad de conectar el mundo del deporte base con la visión empresarial. No se trata solo de vender una marca: se trata de generar alianzas deportivas-transversales, donde los jóvenes talentos, la formación y el crecimiento internacional caminen de la mano con iniciativas empresariales sostenibles.

